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NACIMIENTO

Mis partos

Los nacimientos de mis hijos

Una pequeña introducción

Os parecerá mentira, pero llevo alargando la redacción de esta página…semanas. Porque no tengo buen recuerdo de mis partos, lo más bonito evidentemente viene cuando ya tienes a tu bebé encima, pero el proceso anterior… a mi personalmente me ha ido regular…

Y la verdad, en ésta Web estoy intentando dar un sentido sincero, amigable y divertido a la maternidad, y esta pagina va a oscurecer un poco ése clima que estoy intentando generar.

Pero a su vez no estaría siendo honesta si no cuento toda mi aventura, lo bueno y lo malo. Así que lo contaré. Pero por favor, si sois primerizas y le tenéis miedo al parto NO LEAIS ESTE ARTÍCULO HASTA QUE HAYA NACIDO VUESTRO BEBÉ, no quisiera que le cogierais miedo al parto por mi culpa.

Mi primer parto

¿Cómo me puse de parto la primera vez?

La noche que rompí aguas, el 3 de Septiembre de 2015, estaba en casa de mis padres. Mi marido (por entonces Pareja de Hecho), tenía que trabajar unos días en el campo y se estaba quedando allí a dormir. En las últimas semanas del embarazo, cuando él tenía que dormir en el campo, yo me quedaba en casa de mis padres, me daba miedo quedarme sola y ponerme de parto.

Eran las 23:45, yo estaba con mi super barrigón tumbada de lado en el sofá haciendo un sudoku, con el móvil al lado con la App de las contracciones encendida. Llevaba unos días que me daban rachas de contracciones largas y tenía que ir controlándomelas. Ya estaba de 40+5 semanas, no dolían, solo eran un poco molestas, pero al ser primeriza no tenía ni idea, así que yo me lo controlaba todo.

Llevaría como media hora de contracciones, cada 7-8 minutos, a priori nada urgente, lo normal que llevaba desde hacía un par de semanas. Pero en una de esas contracciones escuche «¡poc!» (como si fuera un paquete de Pringels), y de repente, me empecé a mojar, como si me estuviera haciendo pipi encima, había roto aguas.

Me levante de –un tirón– (que viendo luego el hueco, entre la camilla y el sofá, con ese barrigón, no tengo ni idea de como lo hice 🤣), y me quedé de pie, con las piernas un poco abiertas, echando mogollón de liquido «¡¡aaaaaaah!! ¡¡mamáaaa!! ¡¡mamáaaa!!!«

Mis padres y mi hermana, que andaban por los cuartos de baño cada uno lavándose los dientes ya para dormir, se asomaron al salón y se me quedaron mirando y, en un segundo, como si fueran hormiguitas que acaban de pegar un pisotón al lado, empezaron a corretear nerviosos por la casa «¡la fregona! ¡la bolsa! ¡vamos! ¡el coche! ¡llama a Manuel! ¡¿dónde está el cubo?! ¡tenemos que vestirnos! ¿y las llaves?».

Todos empezaron a moverse muy rápido. Y yo, paralizada en mitad del salón, mirándome los pies descalzos, viendo como salía liquido y cómo estaba –poniendo perdido– el suelo 😱.

Cuando volví a la realidad, dije «tranquilidad, me voy a duchar». Mi hermana estaba limpiando mi estropicio en el suelo del salón, luego me contó que le dijo a mi madre «estamos más nerviosos nosotros que ella» 😅. Tengo que decir que era el primer nieto de mis padres. Estábamos todos un poco como locos con el bollito que venía ❤️.

Me duché, me puse el vestido más cómodo que tenía, mis chanclas (tal y como había aconsejado la matrona), me puse una toalla pequeña para no mancharlo todo, porque seguía saliendo liquido, cogimos la bolsa del hospital y nos fuimos al coche.

Mi padre ya había llamado a mi pareja, el estaba en el campo apunto de acostarse ya cuando mi padre lo llamó «Sara a roto aguas, vente, pero tranquilo, no corras». Dice que se atacó de los nervios, se le pasó el sueño de golpe jaja, se vistió y se vino pitando.

Me fui al hospital con mis padres y mi hermana, al llegar comuniqué en el mostrador que había roto aguas, y me dijo la chica «¿¿oootra?? ¡menuda noche llevamos!» y estando allí mismo dando mis datos, entró otra chica que también había roto aguas….

[Ese fin de semana nacieron mogollón de críos, y eso que la Luna Llena había sido la semana anterior. Cuando estaba en paritorio escuché a una de las enfermeras «¡no bajéis más! ¡que no quedan paritorios libres!» 😱. Recuerdo que pensé «osu, las pobres ¿van a tener que parir en la habitación? y yo aquí ocupando una cama 6 horas ya…» (mi gordi no quería salir..) Me crucé, en los dos días que estuve ingresada, con 2 conocidas mías que también habían dado a luz. ¡Estaba la planta de maternidad a tope!]

Ingresamos en el hospital

Me llevaron a monitores y a que me viera la ginecóloga y me ingresaron. El parto iba lento, no había borrado el cuello del útero y solo tenía 2 cm de dilatación. Me habrían mandado a casa, pero al haber roto aguas te quedas ingresada porque puede haber riesgos.

Estamos ya en la 1:00 de la mañana aproximadamente. Me suben a la habitación, me ponen la bata del hospital y me dicen «contrólate las contracciones, cuando estén a cada minuto me llamas». Yo estaba bien, tenía contracciones cada 6-7 minutos y no eran muy intensas. Estaba tranquila.

Cuando llegó mi pareja, mis padres y mi hermana se fueron a descansar, y nosotros dos a esperar a que se fuera activando el parto de manera natural.

Poco a poco las contracciones empezaron a ser más molestas, ya no las podía pasar sentada. Me tenía que levantar para moverme un poco, de un lado a otro, apoyada en la cama, a reeeeespirar, «fiuuuuuuuu fiuuuuuuu, inspira 1, 2……expira 1, 2, 3, 4».

Ingresaron también a una chica en la otra cama, las dos estábamos más o menos en el mismo punto, cuando no resoplaba yo, resoplaba ella.

Sobre las 5 de la mañana mi teléfono me decía -basta-, ya se quedaba pillado entre parar una contracción e iniciar otra, ya eran en intervalos de menos de un minuto. Así que le dije a mi pareja que llamara a la enfermera que yo ya no podía más.

Vino la enfermera y le dije «mira, que es que no puedo, que me duele y están casi seguidas ya», y me dijo «ya hija, pero hasta que no estés con un minuto de intervalo no puedo hacer nada», «si si, si ya estoy con menos…». Me miró mis partes y me dijo «¡ui! si ya has borrado cuello totalmente, a paritorio» 🙄 oh oh….esto se acerca….

Vamos a paritorio, fase de dilatación.

Me pusieron en una silla de ruedas y me llevaron a otra parte del hospital, una habitación con una cama especial –muy molona-, que se convierte en potro, con sus agarraderas para los pies y las manos, para el momento del parto. Pero hasta que no llegase el momento, era cama normal.

Empezaron a llegar especialistas a la habitación. Me pusieron una vía con suero y me preguntaron si iba a querer epidural, «¡si!» (Te hacen firmar un consentimiento). Me exploraron haber como andaba la cosa y me dijeron que iba lento, que solo estaba de 3 cm …madre… esto iba -pa’ largo-.

La epidural

A las 7 de la mañana apareció el equipo de la epidural. (esta parte me va a costar contarla…me pongo nerviosa solo de rememorarla, a algunos os parecerá una tontería, pero yo lo paso fatal con las agujas y mi experiencia con la epidural me creó un trauma que me cuesta recordar y se me pone el cuerpo malo…). Dio la casualidad que el anestesista era compañero mío de colegio, pero yo en esos momento no estaba para muchos saludos la verdad…

Me pidieron que me pusiera sentada al borde de la cama, tenía frente a mi a un hombretón, era el celador que me había traído a paritorio. Me dijeron que tenia que abrir las piernas para encajar la barriga entre las piernas y doblarme hacia abajo todo lo que pudiera. Lo hice, y me dijeron que eso no era suficiente, que me tenia que doblar bastante más, que tenían que separarse un poquito las vertebras. Digo, «¡pero si tengo la barriga! no me puedo doblar más», «pues lo tienes que hacer, si no, no te puedo poner la epidural» . Total que me doble, y el celador me abrazó para empujarme un poco hacia abajo para doblarme más y mantenerme quieta. Me dieron un pinchacito en la espalda, que yo creía que era eso, pero no…era solo un poco de anestesia local.

Me dijeron «vamos a esperar a que te pase una contracción, ¿vale? porque mientras te pongo la epidural no te puedes mover absolutamente nada, ¿de acuerdo?»…. «ok»…. más miedo, madre mía….

Cuando pasó, me dijo «ahora no te muevas» (yo ni respiré). Cuando me la empezado a poner sentí mucha presión, desagradable, pero no dolía, pero cuando el líquido frío empezó a entrar, no me lo esperaba y mi cuerpo reaccionó sin avisar… Me dio un –respingo-, un espasmo con todo el cuerpo… o como se llame… involuntario…. Mira…. todos a la vez «¡¡¡ no te muevas !!!», y yo «¡lo siento! ¡lo siento! ¡no lo he podido evitar, lo he hecho sin querer!»….mira casi lloro, ¡¡¡¡¡que mal!!!!! «¡¡como te muevas te puedes quedar coja!!, ¡¡¡no te puedes mover!!!» Dios mío…. os aseguro que fue uno de los 2 peores momentos de mi vida (el otro peor momento fue cuando me la tuve que poner por segunda vez en el otro parto). Odio la epidural 😭.

Cuando ya sacó el instrumental, te ponen un tubito pegado con esparadrapo por la espalda, que te aparece por el hombro; ahí es donde te meten la medicación.

Te ponen una medicación bajita para que puedas notar un poco las contracciones y puedas hacer el trabajo de parto bien.

Cuando ya me pude tumbar, entre la sedación y la epidural (que te quita el dolor fuerte de las contracciones), casi me quedo dormida… Estaba muy cansada y muerta de sueño, eran las 7 de la mañana y llevaba toda la noche sin dormir.

Oxitocina

Al ratito de tener puesta la epidural, pasaron a verme y me pusieron Oxitocina, porque el parto estaba siendo muy lento al parecer. ¡Tuve 4 matronas distintas! La epidural te quita el dolor pero te ralentiza el trabajo natural de parto.

Yo estaba tumbada del lado izquierdo, como mandan los canones, y desde que me pusieron oxitocina, la parte de la derecha de la cadera me dolía horrores. Cada vez que me daba una contracción veía las estrellas. Ya no sabia que ponerme para que no me doliera, pedí un cojín para ponérmelo entre las piernas, para poder mantener un poco la pierna derecha más levantada, pero no tenían nada allí. (En este momento me arrepentí de no haberme traído nada de casa).

Mi pareja cogió unas toallas que vio en un armario y me las puso entre las piernas, pero cuando pasaron a mirarme, le riñeron, que no se puede coger nada de los armario. Ea…. toallas fuera. Me intentaron poner la pierna más elevada con uno de los apoyos del potro, pero me hacía polvo el tobillo, ea, potro fuera….

Les pedí que aumentaran la dosis o algo, que ya que había pasado por ponerme la epidural, ¡no quería que me estuviera doliendo tanto! me la subieron, y me deje de notar por completo el lado izquierdo, pero el derecho seguía con muchísimo dolor. Me pusieron sentada, para ver si es que el líquido de la epidural se estuviera yendo hacia la izquierda y a la derecha no estaba haciendo ningún efecto. Y así fue.

Pasados unos minutos sentada empezó a funcionar, y empecé a sentir un poco de alivio en la parte derecha. A todo esto. Cada dos por tres venían a explorarme, a mirar de cuantos centímetros estaba… iba suuuuuper lento, con lo que subieron la oxitocina otra vez...

A la 13:00 de la tarde (del viernes ya) yo estaba agotada. Estaba -reventaita-, tenía el cuerpo dolorido por muchos sitios, muerta de sueño, el tubo de la epidural, el tubo del suero, la vía puesta, la sonda, las tiras del latido del corazón (de los monitores) …. ¡ya me picaba todo!.

Cuando apareció la matrona (otra nueva), y me estaba explorando, solo me salió decirle «estoy agotada…. «, y me dijo «¡agotada de qué! ¡si estas de 10 cm! ¡ahora viene el trabajo!»

Mi cara fue un poema….. «¿cooomo? ¡¿pero si yo ya no puedo más?!«

Empieza la fase de expulsión

«Venga, incorpórate un poquito, más sentadita, echas el culito más adelante. Y ahora, cada vez que te venga una contracción tu aprietas to’ lo que puedas»

Y se fué del paritorio…. 😶

Mi marido y yo nos miramos como… «¿pero y a dónde va?». Tengo que recordar que paritorio estaba hasta la bola, ¡pero aun así yo no quería que se fuera!, ¡vuelve! ¡a ver si se me va a salir!.

Total, que yo muy obediente, cuando me venía una contracción, apretaba. Pero claro, apretaba como me daba la gana… ¡y yo que sé como se aprieta en un parto! ¡es mi primera vez!

Cuando volvió la matrona y me vio, me dijo «¡chiquilla pero no aprietes con la cara! ¡aprieta con la barriga!», «¿¿¡¡ y eso como es !!???», «¡¡Pues aprieta como si fuera a hacer caca!!» Vale….ya nos vamos entendiendo….

Apretaba pero nada, apenas se movía «veeeengaaa campeooonaaaa, que ya le estoy viendo los pelitos ¡aprieta más fuerte! ¡con todas tus ganas!» ¡OS ASEGURO QUE YO NO HABÍA APRETADO MÁS EN MI VIDA!, pero que va, el bebé no se movía a apenas. «¡Si es que no puedo más! ¡estoy agotada!» estaba ya muy agobiada…

El parto estaba siendo seco totalmente, había roto aguas hacía 13 horas…. me sentía incapaz.

Así que la matrona pidió refuerzos, llamó a la ginecóloga y le dijo que yo no podía, que iba a necesitar ayuda. En menos de un minuto se montó un quirófano allí -pa’ fliparlo-. Sacaron a mi pareja del paritorio, lo dejaron detrás de la puerta de la habitación y le dijeron que ellos lo avisarían.

Una ayuda en el parto

Pusieron la cama en modo potro, la ginecóloga se puso entre mis piernas, un matrón a mi derecha, mi matrona también por allí y otras enfermeras y yo no se quien más, pero allí estaba –hasta el apuntaó-… Chiquillo que barbaridad -de peña- allí mirándome mis partes….. ¡¡que incómodo!!!

Cuando me venía una contracción me decía «¡ahora! ¡aprieta! ¡venga venga venga venga vengaaaaa!» (apretaba con todas mis fuerzas). A la vez que apretaba yo, el matrón que había a mi derecha (que se había subido a un tapurete), me apretaba la barriga desde arriba (Maniobra de Kristeller), un montón, y cuando digo un montón es un montón, con sus antebrazos puestos en la parte de arriba de mi barriga, apretando para abajo muy fuerte. Nada, que no salía. ¿Angustia? -no….lo siguiente….-

Dijeron, «bueno, Sara, bonita, vamos a ayudarte un poco ¿vale? ¿tienes puesta la epidural?», «si, si», «estupendo, venga» . Me hicieron dos episiotomías en el lado derecho, lo noté pero no dolió por la epidural. «ahora, cuando te venga la contracción, aprieta cuando yo te diga, y paras cuando yo te diga»

Cuando me vino la contracción y apreté metieron las manos e intentaban tirar del bebé (a todo esto, la maniobra también del matrón en mi barriga). Luego, cuando ya había salido un poco más, pusieron una ventosa en su cabeza y en la siguiente contracción tiraron y le sacaron del todo la cabeza por fin. Me dijeron que no empujara, sacaron con un giro los hombros y luego salió del todo el bebé. Recuerdo sentir el alivio cuando el peso del bebé ya no estaba dentro de mi.

Escuche «espera, que viene con una vuelta…» y al los dos segundo escuche un sonido super raro, como de un gato que le pasaba algo….y dije «¡¡¿¿qué es eso??!!», «¿que va a ser chiquilla? ¡¡tu bebé!! toma aquí lo tienes«

Por fin, con mi bebé en brazos

Yo estaba sin gafas y no veía apenas, aparte de toda la gente que había, y del cansancio que tenia, no sabía donde mirar.

Solo noté que me pusieron una cosita morada encima de mi pecho, envuelta, que me pareció que ¡pesaba mucho! ¡y estaba llorando! ¡ai dios mio! ¡era mi bebé!. Me puse a llorar de emoción de inmediato, sin controlar, se me llenaron los ojos de lagrimas y solo me salió decirle «¡pequeñito!…¡pequeñito no llores que soy mamá!, no llores, sssssssssss» y fue increíble, me escuchó y dejó de llorar….

El momento MÁS INCREIBLE de TODA MI VIDA.

Después de todo el sufrimiento… en ese instante que lo miré, todo desapareció, como si la habitación se hubiera quedado vacía y solo estuviéramos el y yo, no escuchaba a nadie, no veía a nadie, solo a el.

Noté que a mi alrededor me quitaban cosas, me quitaban cables, tubos y no se que más, yo no miraba a nadie. Solo a esa cosita moradita que ya había dejado de llorar, que era super pequeño, con mogollón de pelo, con la cabeza en forma de pepino de la ventosa y ….. ¡¡¡con toda la cara de mi suegro!!! -¡¡La madre que lo parió!!- ¡era una prueba de paternidad viva el mocosillo este!

Mi marido entró, y él, que de por si es «mariquillalaprimeraenllorarsoyyo», cuando lo vio, fue llorar a moco tendido 😅 (se va a enfadar cuando lea esto). Pero es BRUTAL, es un momento absolutamente INCREIBLE de vivir. Y que no se olvida NUNCA.

Primeras horas tras el parto

Cogieron al bebé, y detrás mía, lo pesaron, lo midieron, le echaron las gotitas en los ojos para evitar infecciones, y lo limpiaron un poquito. Le ponen un minipañal que parecía de juguete, un gorrito y una camisetilla, y te lo vuelven a dar.

Mientras, yo tenía una medico, creo que era cirujana, cosiéndome….. deciros que estuvo cosiéndome 25 minutos….le pregunté cuantos puntos tenía y su contestación fue «no te hace falta saberlo».…. tenía una baaaaarbaridad…..

Yo la verdad que en ese momento no me acordé del tema pecho, simplemente lo tuve encima, dormidito y nada más.

Te ponen en otra cama, que tiene ruedas, y te llevan con tu bebé encima a la habitación en la que habías estado antes embarazada y ahora entras con tu bebé 😍

La chica que ocupaba la cama de al lado se sorprendió «¡hombre! estaba ya preocupada, te fuiste antes que yo ¡y yo he vuelto antes que tu! ¡chiquilla que parto más largo!» veeeerdad madre mía. Entré en el hospital a las 0:30, bajé a paritorio a las 6:00 aprox, y mi niño nació a la 13:30….¡que sueño tenía!

Las horas siguientes pasaron bien, la epidural se iba pasando, pude levantarme a ducharme y a hacer pis. Intenté ponerme al bebé en el pecho, pero nada, no se cogía. Pedí ayuda a las enfermeras, les dije que no sabía ponérmelo y me dijeron que no se podían parar a enseñarme, que estaban con la planta y paritorio lleno y tenía que aprender sola….. Los familiares que pasaron por allí me aconsejaban lo que se acordaban, pero que va, creo que ni yo me lo ponía bien, ni me cogía bien el pecho, ni él tenía una actitud muy por la labor….

Por la tarde-noche empezó la historia a complicarse. A medida que se me fue pasando del todo la anestesia y los puntos empezaron a hincharse y a decir -estamos aquí-…. empezó a ponerse todo gris…. Empecé a encontrarme muy mal. El dolor de los puntos me invadía todo, no tenía ni hambre, no podía ni coger al niño, estaba doblada de dolor, con temblores, tiritando, no veía ya ni quien entraba en la habitación.

Mi padre tubo que ir a una enfermera a decirle que me dieran algo, lo que fuera, que estaba doblada llorando de dolor sin calmantes -pal chorro de puntos- que tenía ahí abajo.

Así que a las 23:00 de la noche me dieron un Nolotil (creo), MENOS MAL…. poco a poco se empezó a pasar.

A las 0:00 – 1:00, no me acuerdo, pasaron con los biberones que iban repartiendo, y me dijeron «¿el niño ha comido algo?» y le dije que no, que no había sido capaz de engancharlo, y me plantaron allí el biberón, por si acaso. Así que volví a intentarlo, pero nada, el niño pasaba de la teta, pero cuando le di el bibi…. ¡empezó a tragar de maravilla! Decidí que me sacaría la leche y se la iría dando en biberón, a la vez que seguiría intentando darle el pecho…. Esto lo contaré en la sección de mis lactancias.

El día siguiente (sábado), ya me levanté con menos dolor con la medicación, ¡pude desayunar! ¡llevaba sin comer desde la cena del jueves en casa de mis padres!

Cuando pasó la ginecóloga de revisión, me hizo otro masaje en la barriga para expulsar loquios y se puso los guantes para explorarme… La señora me vio que me puse blanca al verla poniéndose lo guantes… Cuando se asomó -al panorama- se le cambio la cara. «uff.. tienes esto inflamadísimo, esto no puede estar asi, ¿cuántos puntos te han dado?» y le dije «MU-CHOS». No me exploró, les dijo a las enfermeras que me trajeran Manitol, me tenia que poner unas compresas con ese líquido durante un rato para calmar la zona y luego secarlo y ponerme una compresa limpia, eso varias veces al dia, hasta que fuera bajando la inflamación. Y por supuesto, calmantes.

El domingo por la mañana nos dijeron que nos daban el alta. El papelito tardó 6 horas en llegar… así que hasta el domingo por la tarde no nos fuimos a casa…. Que sensación meter a tu bebé recién nacido en el grupo 0 por primera vez, tan chiquitito… «nos vamos a casa pequeñin». Llegas embarazada y te vas con tu peque sentado a tu lado. ¡Que pasada!

Mi segundo parto

El parto de mi hija fue totalmente diferente que el primero. Al parecer en el segundo parto te ahorras la fase de «borrado de cuello». Pasas directamente a dilatación.

Con la niña me pegué los dos últimos meses con contracciones bastantes intensas, tuve que darme de baja en la oficina con 33 semanas, era incapaz de estar sentada ni 1 hora seguida sin empezar con contracciones fuertes.

Estuvimos en urgencias 5 veces en esos dos últimos meses, todas con contracciones fuertes, estaba 1 hora y hora y media y era llegar al hospital y sentarme en monitores y …se quedaba dormida…. «me estas dejando fatal, ¡muévete o algo! ¡que se van a creer que me lo invento!» 🤣

Desde la semana 33 la niña ya estaba colocada, con la cabeza encajada ya, preparadita para salir…. esos dos últimos meses para mi fueron muy incómodos, ni sentada, ni tumbada, ni acostada, ni de lado….. nada, no estaba cómoda en ninguna postura…. menudo barrigón que se me puso con la pitufi.

Ya estaba acostumbrada a las contracciones, tenía la App ya mareada, porque cada vez que era falsa alarma borraba todo el registro de contracciones, hasta la siguiente vez que se ponía otra vez flamenca la gordi.

¿Cómo me puse de parto?

El 26 de Noviembre, sobre las 20.:30, estábamos en el salón, yo en mi inseparable silla, la única donde podía estar un buen rato tranquila. Y de repente me vino una contracción que empezó como las de siempre, con la barriga apretándose y empezaba a molestar. Cogí el teléfono para poner la App pero de repente el dolor empezó a ser más fuerte, me cogió de sorpresa, «ah! ah! Ah! AAAh!!!» me tuve que poner de pie, agarrada en la mesa moviéndome de un lado a otro ….. «uffffffff uffffffff, Manuel, esta es de parto, de verdad que es de parto»

Mi marido ya me miraba como «¿otra vez a urgencias?»…..

Empecé a controlarlas, eran cada 7-8 minutos, asi que cenamos y nos acostamos. En el momento que me acosté se relajaron un poco, cada 10-12 minutos, pero seguían siendo muy intensas, la mitad de las veces me tenía que levantar de la cama.

Durante la noche hubo 1 hora y media aprox que se pararon, y pensé «era otra falsa alarma», ya estaba de 40+5 y un pelín harta ya del barrigón…

A las 6 de la mañana empezó otra vez y ya eran cada 6-7 minutos…. a las 8:30 llamé a mis padres para que vinieran a recoger al niño, para llevarlo al colegio, porque yo no me encontraba nada bien. Estaban ya muy seguidas, llevaba unas 3 horas sin parar.

Sobre las 9:00 ya empezaron a ser cada 4 minutos, y le dije a mi marido que nos fuéramos al hospital, que esta ya era la definitiva.

Recuerdo que la entrada del hospital estaba hasta arriba de coches, una cola tremenda para entrar en el recinto del hospital. Tuvimos que aparcar fuera del hospital, a un paseito….. imaginaros mi paseito….. me tuve que parar como 3 veces por las contracciones.

Al llegar a urgencias nos pasaron con la ginecóloga directamente. Me acuerdo que esperando en la puerta le digo a mi marido «llama a tus padres que ésta nace hoy», «espérate, no los voy a avisar porque lo mismo nos mandan otra vez a casa» …le eché mirada asesina… «avísales, yo no me voy más para casa, esta nace hoy ¡si o si!». Desesperada ya…

Aquí me pasó algo curioso. Cuando me estaban explorando, me dice la ginecóloga «ui, pero a ti todavía te queda mucho, aquí no hay prácticamente dilatación ninguna, esto esta muy verde», me quedé con una cara de tonta… «no puede ser, es imposible, estoy con contracciones fortísimas desde ayer a las 20:30, esto tiene que estar ya más avanzado» y se quedó pensando «mira, vamos a esperar a que tengas una contracción y te exploro mientras la tienes, a ver si cambia algo»….esperamos un poco y cuando me venia, volvió a explorar: «¡¡aaaaaahora si!! ¡esto es otra cosa! estas de 3 cm, a paritorio ¿vas a querer epidural?» ¡que alivio! ¡menos mal! Esto es -pa’ apuntarlo- jajaja que te miren TENIENDO una contracción, así la cosa cambia. Ya decía yo.

A paritorio directamente

Nos ingresaron en una habitación directamente de paritorio, yo iba nerviosa por el tema de la epidural, pero tranquila en el sentido de que pooooooorfin iba a salir 👏. Mi matrona resultó ser la cuñada de mi tía, un encanto, me trató super bien, y excedió incluso tu turno para poder estar conmigo hasta que naciera la niña 😍 para poder atenderme en todo el parto.

Llego el temido momento de la epidural. Cuando entró el equipo les expliqué que había tenido una mala experiencia la vez anterior, y me dijeron «pues no te puedes mover» (… ya… eso lo sé… )

Cuando yo vi la señora que tenia que hacer el papel de «sujetarme», que en el otro parto había sido un hombretón enorme, esta vez era una señora bajita, con todos mis respetos, no dudo de su profesionalidad, ¡pero yo necesitaba a alguien que me agarrara fuerte!

Ella me puso sus manos sobre mis hombros, tirando un pelín hacia abajo nada más. Le dije «mira, perdona, es que necesito que me agarres porque me voy a mover», «ni se te ocurra, no te puedes mover», «si, ya se que no me puedo mover, pero se que lo voy a hacer, me pasó lo mismo en el otro parto, me da un espasmo en la espalda y me muevo sin querer» ,«pues no, no te puedes mover»…🤨 ¿enserio?

Estaba temblando…..¡temblaba una barbaridad!, ¡algo fuera de lo normal! como si estuviera metida en un congelador, me castañeaban los dientes, era tremendo. «¡Chiquilla, deja de temblar!», me dijo la anestesista, «si es que no puedo, es que estoy muerta de miedo, ¡es que se que me voy a mover!» ,«¡pues no te muevas!» 🤦🏻‍♀️ osu…

Me incliné todo lo que pude, tuve que contener la respiración para dejar de temblar. y paso exactamente lo mismo que tres años antes…. Cuando el liquido entró…..me dio el espasmo…….»¡¡¡¡NO TE MUEVAS!!!! ¡¡Chiquilla no te muevas!!!», «¡¡pero es que no lo hago queriendo!! ¡lo he avisado! ¡¡que sé que me iba a mover!! ¡¡termina ya por favor!! ¡¡termina por favor!!» Me parecieron unos segundos eternos… Cuando terminó me echó la bronca, pero es que es algo que no controlo… No quiero más epidural nunca más.

La epidural empezó a hacer efecto y se fue suavizando el dolor. El parto iba lento. Yo seguía con mis respiración pero iba con muuuuucha calma. Mi matrona rompió la bolsa para intentar activarlo un poco.

Pasado un buen rato, al ver que aquello seguía demasiado tranquilo, me pusieron Oxitocina.

Empezó a pasar algo similar a la otra vez, la anestesia solo estaba sirviendo en una mitad, la otra mitad me dolía mucho. Lo hablamos y lo que hicieron fue, aparte de ponerme sentada, sacarme un poquito el tubito de la epidural, creen que quizás se había doblado un poco abajo y solo estaba medicando un lado.

Después de un par de horas así, apareció una amiga de mis cuñadas que era también sanitaria, para a ver cómo estaba. Me ayudó a ponerme en mejor postura (después de varias horas acabas -derramada- en la cama que ya no sabes ni como ponerte).

Al poco ya estaba de 10 cm, y esta chica me dijo, «cambia de respiración, cuando te venga una contracción coge aire y échalo muy despacio» (la respiración de la vela se llama). Al principio no la creí, pero cuando lo intenté….QUE MARAVILLA, el dolor de la contracción bajó y ¡noté como la cabeza de la niña avanzaba!

A la segunda o tercera contracción que hice con esa respiración entró mi matrona, y nada más verme dijo «ui!! ¿¿pero ya estas tu así??», abrió la puerta y dijo «¡parto!» y entraron un par de personas más a asistir el parto. En dos o tres empujones estaba la cabeza fuera (esta vez tenía a mi marido a mi lado ❤️), luego paré de empujar para darle el giro a los hombros y en un empujón más salió el cuerpo… a las 14:30 nació mi pitufilla.

Con mi bebé en brazos

La envolvieron en una toalla y me la pusieron encima, ¡¡mi gordiii!!, que chiquitita la veía acostumbrada ya al hombrecito de 3 años que tenía en casa, ¡no veas que pulmones tenía la muchacha! ¡¡como lloraba!! qué emoción al tenerla por fin en brazos ¡y por fin fuera de la barriga!. Y ésta no dejó de llorar cuando me escuchó jajajaja «holaaaa!!! holaaa chiquititaaaa, no llores que soy mamáaaaaa» y ella llorando a tope… ¡¡ya mostró su genio nada más salir!!

Mi marido pudo cortar el cordón umbilical 👏 Ni que decir tiene que era otra prueba de paternidad viviente 🤦🏻‍♀️ ¡madre mía como se parecía al padre!

Cuando ya la pesaron, midieron, limpiaron y todas sus cositas, me la pusieron en los brazos de nuevo, y le dije a mi matrona que me echara una mano, que quería ponérmela al pecho. ¡Y en un momento se enganchó perfectamente! ya estaba la muchachita consolada. 😍

Primeras horas tras del parto

Nos pasaron a la habitación al ratito. Tras la experiencia del parto anterior… ¡en éste estaba como una reina! Sólo me habían dado un par de puntos ¡sin episiotomías! ¡Que maravilla! No se si fue porque estuve usando el Aceite Perineal de Suavinex dos meses (como os conté en el artículo sobre ponerse de parto), o que era mi segundo parto o porque no había roto aguas. Fuera lo que fuera, ayudó.

La niña estaba enganchada al pecho cada dos por tres, aún no sacaba leche pero el calostro no tardaría en empezar a salir. Al principio los pezones duelen un poco y los entuertos también….eso si era más desagradable…. Pero es bueno, así el cuerpo se recupera antes.

Estuvimos allí dos días, igual que en el otro parto. La primera noche estuvimos solos, esta vez no había tantos partos como con mi primer hijo. Que parecía aquello una calle comercial en plenas Navidades….😅

La segunda noche ingresó una chica que acababa de tener a su tercer bebé ¡teniendo puesto el DIU!🤦🏻‍♀️, de echo el DIU salió en el parto, justo antes que el bebé… Esto no da mucha fiabilidad a éste método anticonceptivo la verdad jajaja

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Llegar a casa con el nuevo bebé

Ahora viene un aspecto que me ha parecido importante y por eso he redactado un artículo independiente, para poder extenderlo mejor, y es el artículo sobre cómo presentamos a los hermanos, qué preparación hicimos con el niño los meses antes y cómo hicimos el primer encuentro. Espero que os ayude.

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