puerperio
NACIMIENTO

Puerperio

¿Qué es el puerperio?

Para las que no sepáis que es esta palabra tan feota, puerperio es la etapa entre el parto y el final de la cuarentena, unas 6 – 8 semanas.

Estas semanas son muy importantes tanto para la madre como para el bebé. La madre tiene que observar que su cuerpo va volviendo poco a poco a su estado pregestacional, tanto las hormonas, como el aparato reproductor.

Controlar los loquios y la fiebre

Es importante controlar el sangrado postparto (loquios) de la madre, que estén dentro de los parámetros normales del puerperio, si excesivamente abundantes ni escasos, ya que no se estaría vaciando el útero correctamente.

Hay que controlar también la fiebre. Tener fiebre durante el puerperio puede ser síntoma de infección en el útero o de mastitis. Para ambos casos, se debe acudir al médico para que te exploren y recomienden alguna medicación si fuera necesario. Es muy importante acudir al médico si se tiene fiebre en el puerperio.

Justo después del parto, las matronas te harán un masaje uterino para sacar todos los restos que hayan quedado dentro, después del nacimiento. Este masaje puede ser incómodo, pero es vital, es muy importante que se vacíe por completo el útero, ya que de lo contrario, si quedan restos, se pueden infectar y crearte un problema serio.

También es importante orinar tras el parto, cuando te puedas levantar bien. Si te salen hemorroides tras el parto (algo muy normal) pide Manitol, ayuda mucho.

Higiene intima

Estarás durante unos días usando las compresas de postparto para los loquios (de algodón), son muy gordas e incómodas, pero son necesarias. Tendrás que estar cambiándotelas muy a menudo, para evitar cualquier posible infección. Debes tener tu zona siempre limpia y seca, sobre todo si te han puesto algún punto. No abusar del jabón y controlar que tiene un aspecto sano. Si no es así, acude a tu médico.

La matrona nos aconsejó que, si hay muchos puntos, usásemos Episelle: después de ducharte, sin secarnos la zona, tumbada en la cama o en el sofá, que alguien te lo eche en la piel, o tu misma si llegas. Esperas así 15 minutos, luego te enjuagas en la ducha, lo secas bien y te pones una compresa postparto nueva, esto ayuda a cicatrizar.

Entuertos

Si le estas dando el pecho a tu bebé, cada vez que empiece a mamar, durante el puerperio, notarás contracciones en tu útero, se llaman entuertos. También notaras un aumento de los loquios en estos momentos, esto es normal.

Se debe a que las hormonas que producen tu cuerpo al dar el pecho, ayudan a que tu útero vuelva a su tamaño habitual pregestacional. Estas contracciones (entuertos) son beneficiosas para la madre, es incómodo, pero es buena señal. Ayuda a vaciar el útero de posibles restos y, como he comentado antes, ayuda a que el útero vuelva a su tamaño pregestacional.

Es una de las ventajas de la lactancia materna, entre otras, que os comento en el artículo sobre este tema.

Medicación

Durante el puerperio o cuarentena, es aconsejable seguir tomando ácido fólico de lactancia, hay unas pastillas que me recomendó mi matrona, se llaman NatalBen Lactancia, es un complemento vitamínico especial para la mamá durante la lactancia. Contiene ácido fólico, vitamina A, vitamina D, yodo, hierro, calcio y ácidos grasos Omega-3 (DHA y EPA), en las cantidades necesarias para la mamá lactante.

(pd: son los medicamentos que me aconsejó mi matrona. Cada una que hable con su matrona y se tome lo que le aconseje ella/el.)

Es importante que vayas controlando el periné, la matrona aconseja que cojas un espejo y vayas haciendo los ejercicios que te recomendaron durante el embarazo, para que vayan cogiendo de nuevo fuerza poco a poco.

Visitas de familiares al recién nacido

Nuestra matrona, en las clases de educación maternal, pidió que, uno de los días, acudieran acompañándonos nuestra madre y nuestra suegra. En estos días contaba ciertos cuidados y precauciones importantes que debían escuchar «las abuelas». Hay métodos que se usaban antiguamente y que ya han quedado obsoletos o se ha demostrado que no eran buenos y ahora se estaba haciendo de otra manera.

Y era aconsejable que las abuelas lo escucharan de la propia boca de la matrona, para evitarte a ti tener que ir convenciéndolas a cada paso.

Y algunas de las cosas que aconsejaba eran:

  • Visitas las menos posibles en los primeros días. Si tu familia quiere venir a visitarte, genial, pero que sea para AYUDAR, no para sentarse en el sofá y que tú les tengas que poner la merienda. O si les quieres poner algo, que sea tu pareja la que les atienda. Tu estas para otros menesteres, que son descansar, cuidar de tu bebe y volver a descansar. La maravillosa frase durante el puerperio de «cuando el bebé duerma, la madre tiene que dormir también, todo lo demás, que lo haga otro» , -¡esto tiene que ir a misa!- (como se dice en mi tierra). Ten caradura, olvídate de protocolos, si tienes que descansar, te acuestas y punto. Dan igual las visitas. Haz caso, que limpie, ordene, cocine y friegue OTRO, tú descansa.
  • Los niños no pueden ir al hospital de visita. Hay que entender que es muy difícil mantener a un niño chico quieto y callado. Y en la planta de maternidad hay muchos bebés y mamás que necesitan silencio y paz. Porque se están recuperando de un momento complicado, y los bebés, en estos días, no necesitan muchas personas al lado charlando, solo quieren dormir, silencio, tranquilidad y a su mamá cerca para calmarlo, darle de comer o darle calor. Todo lo demás puede esperar unas semanas.
  • Evitar aconsejar. Esto es clave. «pues esto será ahora porque en mis tiempo se hacía…» , «pues yo he criado a mis hijos así y me han salido estupendamente», «esas son las cosas modernas de ahora que tienen muchas tonterías», «antes se hacía como toda la vida y siempre ha salido bien», «esto lo cambian cada dos por tres, tu escucha a tu abuela que es la que sabe» * …🤨😒😕😠🤬🤯…… –en fin serafín– …… escucharás mil frases así…… ¿Qué hacer? pues tienes dos vías:
    • 1: enfrentarte y decir que te dejen en paz, que lo vas a hacer como te de la gana.
    • 2: callar, asentir, y luego hacer lo que te de la gana cuando se vayan 🤣🤣🤣.

¿Cuál es la mejor? pues depende de quien sea la aconsejadora de turno y el cariño que le tengas 🤣🤣🤣. Según mi matrona, escuchar los consejos con respeto, pero luego hacer las cosas como tú consideres.

*(como mi abuela lea esto me deshereda jajajajaja pero es lo que hay, tengo que apoyar a las nuevas generaciones de mamis)

Evita el ejercicio físico intenso hasta pasar la cuarentena.

Después de haber pasado 2 reglas, se aconseja una revisión, hacerse una citología e ir a planificación familiar.

Instinto animal hacía nuestro bebé recién nacido

Otro asunto importante, natural, y que no tenemos que esconder ni ignorar, es esa sensación de mamá loba que nos entra con nuestro recién nacido. Ese instinto animal incontrolable y más fuerte que un tsunami. Es algo que les pasa a muchas mujeres, que si no somos conscientes de lo que nos está pasando puede ser traumático y duro para ti y para todo el que te rodea.

Tras el parto, en la cuarentena, se suele sufrir un subidón de hormonas bestial, que a cada mujer le puede afectar de una manera distinta.

Existe un estado duro para la madre, desconcertante, y a veces, muy triste si no se soluciona con el entorno, en el que la mujer siente una necesidad brutal de no separarse de su bebé NUNCA. A veces no quiere ni que lo toque nadie que no sea ella, puede que escuches frases como: «está como una loba con el niño, no quiere que nadie lo toque, no se separa de él».

Esto no es nada fácil de llevar para la madre, es un sentimiento muy fuerte y a la vez, te puede crear ansiedad si tu entorno no lo conoce o no lo respeta. Porque no sabes qué te pasa, pero no quieres que nadie toque a tu bebé y esto te puede llevar a situaciones muy duras con tu entorno familiar, sobre todo si no lo hablas con nadie, si no lo expresas y exteriorizas.

Mi consejo en este caso, háblalo con tu familia (y que tu pareja lo hable con la suya, son temas delicados), e intenta que te comprendan. Diles que estás pasando por un mal momento hormonal y prefieres que no cojan a tu bebé. Es difícil, lo sé, pero créeme que no hacerlo es peor, porque vas a sufrir tú y tu familia. Si tienes una familia y una pareja comprensiva, lo entenderán y no cogerán al bebé hasta que tu no te encuentres cómoda con ello, pasadas unas semanas.

Si no tienes esa sensación, si desde el principio no te importa que tu familia coja a tu bebé, entonces genial, estas libre de esto. ¡Te felicito! Estarás mucho más tranquila los próximos meses.

Aquí me gustaría dejaros un artículo de un Blog de otra mamá que leí hace tiempo y que me pareció muy interesante. Se llama «Que nadie coja a mi bebé», del blog Mamá se escribe con K y «Sentimiento de posesión de nuestros hijos». Puede que, si has sentido esto, te relaje leer estos dos artículos ya que te sentirás muy identificada y su manera de expresarlo te hará sentirte entendida.

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